Mi vida por la India – Parte 6
Rishikesh. Llegué de noche, como a las 9, tenia un hotel
reservado pero no resultó ser lo que se veia en las fotos, por ejemplo el frio
no aparece en las fotos, ves?, ahí hay algo que espero la tecnología solucione
prontamente, lo mismo deberia decirse de los olores, tampoco aparecen, bueno,
el frio, el ser humano ha encontrado formas de combatirlo, lo mas obvio es el
fuego, y lo otro es que el ambiente no tenga 100 agujeros por donde se cuele el
agente climático antes mencionado. No me pareció prudente hacer un fuego con
las tablas del piso, además, como si fuera poco, el baño quedaba afuera, aunque
no asi la ducha; las almohadas eran como para una casita de muñecas y las
sábanas, habrian estado en alguna guerra, porque estaban llenas de agujeros,
jajaja, yo me muero de risa, porque nunca deja de sorprenderte!, la cerradura,
no era tal, era un cerrojo de los mas berretas, que nosostros ni siquiera
pondriamos en el peor galponcito para guardar trastos, con un candado idem.
Porque, seamos honestos, si estuviera viajando por Suiza o Finlandia, qué
carajo tendria para contar!?, seria todo aburrido de lo perfecto, de que todo
está bien, mejor aún de lo que esperas, un embole! Acá, cuando ya crees que lo
viste todo, nooo, hay más!, siempre hay más. Lo que si es la zapie estaba en el
cuarto piso(por escalera obvio), y tenia un gran balcón con una buena vista. Me
acosté vestido y con una frazada como sábana de abajo y dos mas arriba. Lo de
acostarme vestido ya lo habia hecho antes y tal vez tenga que seguir
haciendolo. Traer una bolsa de dormir, para estos viajes gasoleros no es mala
idea. Antes de acostarme, Sali por el barrio a buscar otro hotel, todos eran
caros y ninguno tenia calefacción, finalmente di con uno y lo reservé para el
dia siguiente. 1000 rupias, los hoteles con calefacción cuestan mas de 3000,
esto se debe a la tremenda cantidad de turistas que vienen a Rishikesh, aunque
esto se da solo en los hoteles, la comida es el mismo precio que en cualquier
parte. Igual, problemas tienen todos, dos dias me tuve que ir a bañar a otra
habitación porque en la mia no salia agua caliente, despues lo arreglaron. Una
vez pedi comida al cuarto, al otro dia puse los platos con algo que habia
sobrado, a los 2 minutos Sali, y había un mono comiendose las sobras, le saqué
una foto y me fui.
Una vez instalado en el hotel, me fui a caminar calle
abajo, siempre calles sinuosas y en bajada hacia el rio sagrado el Ganges que
aquí se llama Ganga. Cada dos pasos hay un cartel ofreciendo yoga, masajes,
reiki, ayurveda, etc, en muchos casos son ashrams donde te podes alojar y
asistir a los cursos, en su mayoria instructorados, en algunos de estos
ashrams, incluyen la música, el lugar donde yo encontré a mi profesor, fue en
uno de estos ashrams, está al lado del río, tambien uno se puede alojar allí,
aunque las condiciones son bastante espartanas, es mas para venir en primavera
o verano, lo que si es que es muy barato 400 rupias. Uno de los desafios, aquí
en India, es comer, sí, comer y que no te conviertas en un dragón que echa
fuego por la boca jajaja, ademas, mirás la carta y no entendés nada, está todo
escrito con nuestro alfabeto, pero igual no sabes que quiere decir eso, tampoco
podés preguntarle al mozo, porque como dije antes, el inglés que poseen es muuy
básico, ellos no te entienden y vos no los entendés a ellos, no importa cuánto
sepas de inglés, entonces, cuuando ya te ensartaste varias veces, tendes a
pedir una sopa, huevos fritos u omelette, huevos duros, fideos, pizza, por ahí,
hay pollo en algunas partes, pero tambien es picante, el único que zafa es el
pollo frito, ah, y las papas fritas, a veces. Asi que cuando encontré en
Rishikesh el German bakery and restaurant, fue una fiesta!, de ahí es la sopa
de espinacas y hongos que mostré en la foto, ahí todo está super bien hecho y
rico, y la resposteria, ni hablar!, además el lugar en si es muy lindo, situado
en un lugar alto con toda la vista al rio Ganges y al puente Lakshman Jhula. Me
encantó Rishikesh, con sus puentes, el río, sus colinas linderas, los monos que
están todo el tiempo tratando de arrebatar una bolsa o comida de los puestos que
hay por todas partes y a la entrada de los puentes, el mas lindo es el Lakshman
Jhula porque no pasan las motos.
Y bueno, por ahí, caminando, cuando volvia de cruzar el
otro puente, el Ram Jhula, encontré el ashram donde encontré a mi primer profe
de tabla. Empecé ahí nomas, en el mismo momento que entré a preguntar, justo
estaba terminando la clase con otro extranjero, que dijo que habia estado
estudiando durante un mes. Ahí di mis primeros toques enseñados por Amresh, que
vosotros visteis en el video. Esa mismisima tarde, habia un concierto en la
escuela del maestro de Amresh, cerca del Ram Jhula, asi que fui, era a las
17hs. Llegué primero, eso me dio acceso a uno de los dos sillones que habia, al
rato llegó un tipo, mas o menos de mi misma edad, o sea, gente ya mayor, jeje,
asi que me gustó porque los mayores ocupamos los sillones,ja!, mi compañero de
sillon, resultó ser un japones, asi que nos pusimos a charlar, inmediatamente,
le solté mi admiracion por Haruki Murakami, he leido casi todos sus libros,
pero ahí me corrigió, se dice Murákami hárukí, también era fan, y luego pasamos
al cine, y ahí me lo pensé y dije, Kítano Takeshí, jajaja, ya sé japonés!. El
concierto fue algo muy impactante, emocionante, no sé, algo de otra galaxia.
Primero tocó Amresh, mi profe, en tabla,
con un cantante y otro que tocaba el armonium; en esta parte pude sacar
fotos y videos. Luego vino el Maestro de la escuela, hijo de quien la fundara
en 1965, hizo una charlita previa y nos dijo que apagaramos los celus. Comenzó
el troesma tocando tabla, acompañando un flautista, flauta de bambú grande,
cuanto mas grande mas dificil porque los agujeros están mas distanciados; el
proceso de estudiar flauta de bambú es comenzar por la mas pequeña y luego ir
pasando por los diferentes tamaños hasta llegar a la mas grande y que llega a
sonidos mas graves. Como mi no entender nada de la música de la India, todo me
parece climático, no puedo distinguir las diferentes partes, que las tiene,
seguro, todo pareceria que es una gran improvisación climática, pero luego, en
medio de un gran “quilombo”, llegan a una resolución juntos, ahí decis, no,
estos tipos saben qué están tocando, bueno no quiero ser redundante en
adjetivos que se quedan por demás cortos. Luego, Pankaj Suhash, que asi se llama
el maestro, tocó sitar acompañado por Amresh en tabla. La idea en la India es
que un músico que se precie, debe saber tocar tabla, sitar, flauta y armonium;
al igual que en china un maestro de artes marciales debe tambien practicar la
caligrafía, la medicina y no sé si me falta algo mas. Por último tocó armonium
pero algo sencillo, para que todos cantemos algunos mantras. Finalmente se
explayó sobre lo que significa ser músico, la importancia que tiene el hacer lo
que realmente nos gusta y que por lo tanto no es un trabajo, sobre la vida, su
visión filosófica, etc, muy muy interesante y jugosa charla. Mas completo
imposible! Fueron 3 horas y parecieron 3 minutos!







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